martes, 20 de enero de 2009

Kit básico de montañero

Bueno bueno bueno.

Brevemente os voy a describir el material básico y necesario que un montañero debería ir haciéndose, siempre desde un punto de vista personal: Olvidémonos por ahora de cosas técnicas, complicadas y tecnológicas como arvas, gps, etc.... , no por ello menos importantes, pero que para alguien que le pica el gusanillo en empezar en esto de la montaña aún está muy lejos de poder usarse.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que conforme vas haciendo más montaña se te van presentando situaciones en las que requieren de un detalle que no llevas encima. Si hace sol, una gorra o sombrero, si llueve un chubasquero, y así se a sumando....

Como la principal actividad es en realidad andar, entiendo que es básico en todo senderista-montañero disponer de un buen calzado:

- Botas: soy partidario de que sean lo suficientemente rígidas para que los tobillos estén protegidos. Que tengan una membrana impermeable (hay multitud: gote-lé, digo gore-tex, simpatex, novadry, segarra-tex....) es también muy importante, así como la suela, que no se te lime tras pasar por dos peñascos (aquí los reyes son Vibram). Si te metes en montaña más seria, tipo invernal, se requeriría que tuvieran un mayor grosor de la piel o material, kevlar y relleno térmico. Tener los pies calientes es básico. Es muy importante probarse varios modelos y que sean lo más cómodas posibles, que te sobre un dedo entre la puntera y los dedos de los pies, y mejor probarlas a última hora del día, que tienes los pies más dilatados.

altus-montblanc-75-60-litros-1b2 - Mochila: En este tema hay que tener claro varias cosas. Primero comodidad y utilidad. La comodidad es básica cuando pasamos tantas horas con un bulto colgado a la espalda. Existen muchos modelos que tienen las espalderas anatómicas, algunas regulables en altura y otras hasta diseñadas para la fisonomía de la mujer. Se agradece también cuando tienen cierta oquedad estratégica con una malla que permite la evacuación del sudor, pues muchas veces podéis comprobar cómo al quitaros la mochila, se te queda la espalda "congelá" por la mezcla de biruji y el mojado de los lomos. Utilidad. Pues en eso va también un mundo, ya que no es lo mismo hacer una excursión de un día que de dos o más, hacer alpinismo o el camino de Santiago. Como las economías no están para estar con un modelito para cada cosa y que nos combinen con el forro polar o la braga, pues básicamente se hace necesario tener modelos lo más polivalentes posibles, aunque tener una de un día o dos(o de ataque que se llama), sería la principal y primera adquisición. Luego si te metes en más fregados de por ejemplo pasar una noche fuera, o dos, habría que hacerse de una un poco más grande. Se debería obviar los modelos que tengan demasiados bolsillos y pijadas, ir a lo básico y útil, que tenga buenas costuras, gran capacidad, si tiene para guardar el saco, mejor que mejor, y ahora con compartimentos para las bolsas de hidratación, y si llevan funda para la lluvia, pues guay, si no, una bolsa de basura y tirando. Accesorios como portabastones o portapiolets, las suelen llevar casi todas, y son útiles para cuando los llevas y no necesitas usarlos.

Con esto se puede decir que es lo más básico que debería llevar una persona que se inicia en la montaña, pues el resto de accesorios y complementos, son cosas que van llegando conforme se toma esta afición como algo más regular. Llevar una ropa más o menos técnica no es lo más importante cuando empiezas, pero las circunstancias te van haciendo ver qué es lo que necesitas. Para empezar, con un pantalón cómodo que todos tenemos, un chubasquero, gorra o gorro, guantes, jersey, etc, iríamos que chutamos.

Pero claro, luego ves que los montañeros que te cruzas llevan una ropa que parece más "pofesional", y te preguntas ¿porqué la llevan?

Poco a poco lo vas comprendiendo, y empiezas por lo siguiente:

- Pantalón:
Conforme ves que esto te gusta, cada vez andas más horas, vas a sitios más complicados, y con el vaquero (por favor, eso nunca usar) o el chandal, empiezas a ver que con ellos puedes pasar frío, o que a la hora de estirarte por ciertos sitios, se te raja o no da de sí. Llevar un pantalón cómodo y resistente es muy importante. Luego viene el elegir cual sería el adecuado para ello y que los precios no son muy baratos en muchos casos. Lo más básico que se puede encontrar en un pantalón de montaña es que van reforzados en la culera y las rodillas, preformadas, que permiten un movimiento más amplio y natural, y que al ser las zonas más expuestas deben ser más resistentes. El material habitual para los pantalones suelen ser resistentes a la abrasión y a la vez transpirables, para poder tanto expulsar el sudor, como para el caso de mojarse el tiempo de secado sea lo más rápido posible. Luego según la actividad ya te vas viendo que necesitas cosas más impermeables, pero bueno, no es el momento de pensar en ello. Los precios pueden oscilar entre los 50 euros hasta los 130, dependiendo de la marca y época de compra.

- Forro polar:
antiguamente, con un jersey de lana, si encima era tejido por tu madre, tenías más aspecto montañero e ibas abrigado. Pero la revolución vino cuando el tejido polar se instaló en el mercado. Con esta prenda eres capaz de abrigarte lo suficiente y a la vez no recocerte cuando generas calor. Hay una variedad de modelos mareante, y suelen rondar de precios entre 50 euros y los 250 (esos ya para los astronautas). Por 150 euros es un precio razonable. Algunos incorporan tejidos cortavientos y algo impermeables. La moda última son los softshell, mezcla de impermeable y forro polar, que permiten realizar actividades más aeróbicas en tiempo complicado, pero que por ahora sólo solucionan la ligereza.


- Chubasquero: No he hecho aún la referencia de la ciencia del sistema de capas, pero os puedo decir que el impermeable es la última capa que se suele poner el montañero para combatir la metereología más adversa. Cuando hablamos de chubasquero, en este caso nos referimos a las membranas impermeables que existen en el mercado, que cada vez tienen más variedad, pero que a día de hoy tiene un rey indiscutible: Gore-tex. Muchas membranas consiguen resultados prácticamente igual de buenos, y también baratos, como simpatex, membrain, hivent, novadry, etc, etc, pero el que una prenda lleve la marca gote-lé, es una garantía que tanto el viento como el agua no te calarán. Ahora bien, ahorra para pillarte una chaqueta de esas, o espera a una oferta en las tiendas de turno (esperar a las fechas de rebajas, que puedes encontrar cosas incluso al 50%). Su uso es exclusivamente para cuando el tiempo se pone feo y en malas condiciones. Así que, mientras no se hagan actividades medio serias, un simple paseo puede ser solucionado con un chubasquero más barato. Pero por experiencia propia, la diferencia a sentirte calado a decir, "llueve todo lo que quieras cabrona que yo estoy sequito" es muy grande.



- Ropa interior: Antes me he referido al sistema de capas, en el que a modo de cebolla, nos vamos poniendo o quitando ropa o capas según lo que necesitemos. Una buena camiseta térmica y unos gallumbos tipo marianos (o sea largos) permiten expulsar el sudor y mantenernos calenticos.

- Guantes, gorros: Cuando se nos congelan las manos y la cabeza empezamos a sentirnos mal. Y es que el calor por donde se pierde más rápido es por las extremidades y la cabeza. Cuando hacer rasca, llevarlos bien tapados y abrigados es fundamental. Como todo, el material es muy variado, y no es lo mismo hacer una ruta donde el frío es seco, que con viento, con nieve o agua. Los hay impermeables (más indicados para alpinismo, nieve, eski, etc) o cortavientos, de lana, de fibra polar. Lo importante, no pasar frío.


- Calcetines: a veces no se les da importancia, y es uno de los elementos más importantes, pues es el puente de contacto entre el calzado y los pies, nuestros sufridos pies. Unos malos calcetines, con malas costuras, puede ser el infierno de un malogrado montañero. Ese rocecito continuo durante horas puede perforarte el pie y cagarte en las muelas de las ultrafashion botas que te agenciaste. Unos buenos calcetines con costuras planas, en sitios estratégicos, con diseños anatómicos, y elásticos donde deben ser, se agradecen. Luego que el tejido sea más o menos sintético, pues al gusto del personal. Los hay de mezcla de lana y sintético, pues la lana es el mejor material aislante que hay, aunque cuando se moja tarda mucho en secarse, pero se mantiene caliente incluso mojada.


En cuanto a ropa, poco más hay que añadir, pues el sistema de capas puedes ir añadiendo o quitando al gusto: jerseys, chalecos, plumas, etc, etc...


Accesorios.


Ya tienes más pinta de montañero, pero luego ves aparte de la ropa, esos con los que te cruzas, llevan cosas en las manos y en los pies o piernas, y dices ¿pa qué sirven?.


- Bastones: hay un antes y un después de utilizar bastones de marcha. Sobre todo cuando empiezas a tener una edad. Mi primer bastón me lo regaló mi mujer y por un momento me sentí ofendido: no soy tan viejo para ir con bastón. BastonesLuego puedo afirmar que es de lo mejor que me ha regalado nunca. Cuando vamos andando, nuestro movimiento natural de poner un pie delante de otro pasa desapercibido. Cuando ese andar no es por terreno tan horizontal, comienza el mambo. Esa subidita que te asfixia, esa bajada que te deja las rodillas más machacadas que la canción del verano de turno. Y es cuando alguien te de a probar un bastón mágico, como salido de las manos de Gandalf... y pareces volar, trasladarte a través del viento, de loma en loma, de cumbre en cumbre. Explicación: la ayuda de un tercer o cuarto apoyo (hay quien prefiere sólo usar uno y otros dos bastones) a la hora de las subidas, permite repartir el peso de la carga, tanto corporal como de la mochila, con lo cual, el esfuerzo es menor. Igualmente, en las bajadas, las rodillas no soportan la presión y se atenúa el dolor. Pero vamos, que no te llevan solos, eso que conste. Hay multitud de modelos, de distintas marcas, y es aconsejable tener unos medianos de precio, que se pueden reducir en tres tramos (mejor que los de un tramo o dos), con una buena punta, y ciertos accesorios desmontables para poder usarlos con nieve o barro. La empuñadura deber ser cómoda para que te evite rozaduras o ampollas.

- Polainas: Los pantalones no se te mojan hasta que se te mojan: un día lluvioso, o paseando por entre hierba húmeda, o cuando te encuentras la nieve tan blanda que se te clava la ingle en el fondo. Con gore-tex se te disparan el precio, pero existen otras con Cordura muy resistentes y que hacen el apaño. Entre 30 y 40 euros tienes algo medio.

- Bolsa de hidratación: o camelbak. Personalmente, es de lo mejor que me he hecho de todo el material que tengo, pues para mí es muy cómodo el ir bebiendo sorbos pequeños de agua conforme voy andando, sin tener que parar, bajar la mochila, sacar la botella, destaparla, limpiar la boquilla si soy escrupuloso, beber un buen trago, volver a tapar, meterla de nuevo y ponerte el macuto en la lorza. Está demostrado que beber cuando no se tiene sed (o sea antes de que el cuerpo te avise que llevas un tiempo deshidratado) aumenta el rendimiento, además de la comodidad que antes he descrito. Hay veces que por pereza de hacer el mencionado ritual, nos aguantamos el beber hasta hacer una pausa obligada, donde nos pegamos el atracón de agua. Hoy en día, como he dicho más arriba, casi todas las mochilas llevan un compartimento para poder ponerle una bolsa de éstas. Las más famosas son las de la marca Camelbak, pero también de las más caras, pero el que no tenga sabor a plástico se agradece. La capacidad va desde 1 L a los 3L.

- Gafas: aunque no le prestemos importancia muchas veces, el tener la vista protegida es primordial para poder disfrutar de un buen día de montaña. Sobre todo los días más soleados. Unas gafas buenas que se ajusten bien a la cara y a la fisonomía te pueden costar una media de 60 a 150 euros. Lo más importante, que estén homologadas con el símbolo CE, y que la protección sea 4. Existen las gafas de glaciar y de ventisca, pero eso ya sería para cuando se hacen cosas en esas condiciones.

- Frontal o linterna: No está demás echarla siempre en la mochila, pues no sabemos cuando la vamos a necesitar hasta que surge la necesidad.

- Saco de dormir: esto es ya optativo, dependiendo si vas a hacer rutas en las que te vas a quedar a dormir. No doy más detalles, al igual que las esterillas, fundas vivac, tiendas, porque no creo que sea el momento.

Otros accesorios, como mapas, brújula, botiquín, walkies, etc, etc, deberían ir en toda mochila. Si nos metemos ya en otra escala, que sería la alta montaña e invernal, ya hay que mirar con otros ojos qué es lo que tenemos que llevar. En los cursos de iniciación al alpinismo se aprende que no sólo los crampones y el piolet se hacen fundamentales (y saber utilizarlos) sino toda una serie de material que hay que llevar y aprender y practicar su uso.

- Piolet
- Crampones
- Arnés
- Casco
- Cuerda
- Ochos
- Cintas Express
- Cordino
- Cintas planas
- Raquetas

Pero esto ya es para otro capítulo.

Bueno, con esto concluyo el pedazo de ladrillazo que me ha salido, perdonad por ello, pero espero que sirva de ayuda para quien quiera. Yo, todo ese material (aún me falta alguna cosilla) me lo he ido haciendo con el paso del tiempo, ahorrando en muchos casos y en otros aprovechando cumpleaños y navidades.

5 comentarios:

  1. Mil gracias por tus explicaciones creo k me van a ser de gran ayuda.
    Un saludo, Loretxu

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  2. Muy bueno la verdad. Muchas gracias (yo sigo con los jerseis de lana montañera para casi todo salvo cuando hay mucha nieve, nostalgia supongo).

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  3. muchas gracias me hiciste me fuiste de grand ayuda mañana rindo vida en la naturaleza que es como scoult :/

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